COMO
DIAGNOSTICAR
Sí usted padece de dolores severos y estos no cesan con tratamientos
convencionales, o sufre de dolores en sus piernas, algunos exámenes
pueden ser necesarios. En esta sección le describiremos los más
utilizados. Es importante además aclarar que para hacer uso y
acceder a esta nueva tecnología, deberá someterse a cualquiera
de estos, dependiendo de la opinión y recomendación del
especialista.
Radiografía
Una radiografía es un proceso de obtención de imágenes,
no invasivo e indoloro, que utiliza una película fotográfica
para absorber la radiación electromagnética transmitida
a través de un cuerpo físico. Estas imágenes, llamadas
radiografías o roentgenogramas, se utilizan para diagnosticar
y monitorear el tratamiento de diversos trastornos. Las radiografías
con el cuerpo flexionado hacia delante y hacia atrás pueden ayudar
a su médico a evaluar una posible inestabilidad.
Exploración por TAC/TC
Una exploración por TAC (tomografía axial computarizada),
también llamada TC (tomografía computarizada), es una
técnica de obtención de imágenes indolora que utiliza
una computadora para producir imágenes tridimensionales detalladas
del cuerpo, a partir de una secuencia lógica de radiografías
de una sección transversal obtenidas a lo largo de un eje. De
todas las técnicas de obtención de imágenes actualmente
disponibles, la exploración por TAC es la mejor para obtener
imágenes de huesos y dispositivos metálicos.
Resonancia Magnética (RM)
Una RM es una técnica no invasiva para obtener imágenes
de la columna vertebral que consiste en la rotación de un imán
en torno al cuerpo y la excitación de sus átomos de hidrógeno.
Se utiliza entonces un aparato de exploración para detectar la
energía emitida por los átomos excitados. Como el cuerpo
humano está compuesto principalmente por agua, que tiene dos
partes de hidrógeno, la RM ofrece un detalle excepcional de la
anatomía de la columna vertebral y es la prueba más útil
para el diagnóstico de trastornos en la columna vertebral.
Mielografia
Una mielografía implica la inyección de un medio de contraste
radiográfico en el saco (duramadre) que rodea la médula
espinal y los nervios vertebrales, y la obtención posterior de
radiografías de la columna. Esto permite que el radiólogo
explore específicamente las raíces nerviosas. Cualquier
anomalía en el conducto raquídeo puede identificarse potencialmente
para facilitar el diagnóstico de ciertos problemas en la columna
vertebral, tales como la compresión de los nervios o una hernia
discal.
Discografía
Una discografía puede determinar si un disco intervertebral es
la causa de un dolor de espalda o radicular. Utilizando un fluoroscopio
para guiarse, el médico inserta una aguja vertebral en el disco
e inyecta un medio de contraste radiopaco en el núcleo (centro)
del disco. En un disco sano, el contraste permanecerá dentro
del núcleo central. Si el contraste se sale del núcleo
hacia los tejidos circundantes, el disco se considera anormal si los
síntomas durante la inyección reproducen las quejas normalmente
advertidas por el paciente.
Exploración ósea
Una exploración ósea implica la inyección intravenosa
de una pequeña cantidad de un marcador radiográfico en
el paciente y después la aplicación de un escáner
en la zona de interés. El escáner detecta el marcador,
que se concentra en cualquier región que presente mayor recambio
óseo. Se utiliza una exploración ósea cuando existe
sospecha de un tumor, una infección o pequeñas fracturas,
es decir, condiciones que provocan un alto recambio óseo. Una
exploración ósea no sustituye a las pruebas anteriores,
pero puede proporcionar información adicional al eliminar otros
problemas graves.
Exploración DEXA
Una exploración DEXA (o absorciometría de rayos X de energía
dual) mide la densidad mineral del hueso para detectar una posible pérdida
ósea. Durante la prueba, el paciente se mantiene tendido completamente
vestido sobre una mesa acolchada mientras el equipo de exploración
DEXA emite rayos X desde dos fuentes hacia el hueso examinado (normalmente
la columna lumbar o la cadera). Un dispositivo detector de radiación
pasa lentamente sobre el área examinada, produciendo imágenes
que se proyectan en un monitor. Posteriormente, una computadora analiza
las imágenes y calcula la densidad ósea basada en la cantidad
de radiación absorbida por el hueso (mientras más denso
el hueso, más radiación absorbe).
La prueba, que puede durar hasta 30 minutos, es realizada por un médico
o por un técnico y no requiere inyecciones, sedación,
dieta especial ni ninguna otra preparación previa.